miércoles, 14 de noviembre de 2012

Y los sueños, sueños son

El agua se va elevando a unos metros del horizonte, va ganando volumen a medida que se acerca a tí. Decides que es tuya. En ese preciso instante es cuando los latidos de tu corazón empiezan a desenfrenarse... Es extraño, todo esto lo haces por placer, pero a veces me pregunto si no acaba siendo una apuesta entre tu ego y tú.  Cuando se encuentra tan cerca de tí como para oler su fuerza, no sientes cansancio, cada músculo de tu cuerpo es envuelto de una energia revitalizadora. Tus brazos reman como si no hubiera mañana y cuando sientes que ella y tú sois una, tu cuerpo actúa mecánicamente. Sin saber cómo, te encuentras de pie sobre ella. Ese es el punto álgido de la dicha.

Yo no se mucho de surf. Sólo de sensaciones. Y es un sentimiento de bienestar sin objeciones el que percibo al observar desde el agua la luz tan especial que adquiere el cielo en pleno Noviembre. No me cansaré de decir que esta ciudad nuestra es un pedacito de paraiso que cayó del cielo.



Y aunque Noviembre me parece un mes enigmático, mientras escucho esta canción de Calexico (colosal el concierto que nos ofrecieron el sábado) me imagino al volante de una California reocorriendo la costa que lleva su mismo nombre, con unas Ray-Ban de aviador incrustadas en la cara, mientras el copiloto chasquea los dedos al ritmo. Los del asiento de atrás hacen coros sin cesar. Caeremos conscientemente en la desidia y pararemos en algún garito a comer una gigantesca y grasienta hamburguesa que supondrá una bofetada a la dieta mediterránea que nuestros progenitores nos han inculcado. Reposaremos el alimento en alguna playa que hemos selecceionado por el enamoramiento que nos ha producido su sugerente nombre. La guinda del día será la puesta de sol que veremos en pantalón corto y cerveza en mano. Si además alguien llevara una guitarra...actualización de perfil de feisbuk al canto!




Portzerto. Este sábado los últimos coletazos de kutxakultur 2012: concierto de Saint Etienne + The Cabriolets en el Museo Balenciaga. Cenita en Getaria y concierto en lugar idílico. ¿Qué mais se puede pedir?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Laidius yo pongo la furgooooo!!!!