miércoles, 13 de octubre de 2010

The new bad lady...

¿Os habéis fijado en el nuevo color del blog? ¿No es apasionante? De hecho, es el color de la pasión en versión moderna. Cuesta un poco centrarse en lo que estás leyendo, los ojos se te van a los lados. Pero me apetece este color ambíguo.


Hoy quiero hacer una mención especial a las mujeres con carácter. Están muy de moda. Las princesitas lindas y frágiles que se queden en sus castillos porque este mundo cruel ya no está hecho para ellas. La bruja mala está al caer y ningún príncipe te va a rescatar.


Hoy la mujer se enorgullece de su soltería, no teme el qué dirán por su manera de vestir, trata de evolucionar, sale con hombres más jóvenes si le da la gana, son expléndidas directivas... Baby, el mundo está cambiando y tú sin enterarte!

Claro ejemplo es el tipo de mujer que prevalece en el mundo de la farándula. La mujer dura y con un toque agresivo. Hablo de Rihanna, Beyoncée, Madonna, Lady Gaga, Demi Moore...

Rihanna, que hoy en día está entre mis favoritas, ha cambiado su estilo progresivamente. Ya no es la misma niña de melenita que cantaba Umbrella bajo la lluvia. Ahora tiene el pelo rojo y corto, enseña sus cachas sin temor y tiene la mirada más felina que nunca.

La que verdaderamente me tiene anonadada con este mismo cambio es Cristina Aguilera. Su paso de chica dulce a chica mala ha sido radical... Y me temo que ha pecado de falta de originalidad...
Beyoncée, recordada como Musloncé por las malísimas lenguas, es una de las más molonas. Ha hecho de su generosa carne su mejor arma. Ha demostrado que es millones de veces más sexy un par de jamones duros que un par de huesos pegados a piel.

De Lady Gaga ya casi que ni hablamos. Con eso de que es un fenómeno social y depués de que se hayan escrito ríos de tinta sobre ella, ya no me atrevo. Sólo unas palabras: agresiva, provocativa, ambígua, excesiva, inexpresiva, rara, fascinante, chic-fashion-hortera.

De Madonna lo más importante es su novio. Tampoco hay palabras.






En definitiva, no se trata de hacer un discurso barato sobre celébrities, sino de exaltar las características de la nueva mujer. Más fuerte, más independiente, más valorada y con menos miedos.




No hay comentarios: